Con esa vocación que descubrió temprano, Yamilet Fernández rompió mitos y dejó mal parados a aquellos hombres que no aceptaban que una mujer trabajara de maquinista
Con esa vocación que descubrió temprano, Yamilet Fernández rompió mitos y dejó mal parados a aquellos hombres que no aceptaban que una mujer trabajara de maquinista