17 Sep 2021

Wiliam, un hombre que enfrenta la COVID-19 desde un timón

No se puede negar la complejidad y el peligro de la labor que realizamos los choferes vinculados en primera línea a la lucha en esta enorme guerra contra la pandemia

(Foto: ACN)

Desde hace casi año y medio Matanzas desarrolla una ardua batalla contra la COVID-19, innumerables constituyen los ejemplos de quienes con entrega y compromiso realizan faenas extraordinarias, así sucede con Wiliam Lavernia García, un hombre que desde un timón enfrenta la enfermedad.

Wiliam es uno de los choferes de la base de ómnibus 26 de julio de esta ciudad que durante largas jornadas laborales se encarga del traslado de pacientes positivos en coronavirus SARS-CoV-2, causante de la COVID-19, a centros de aislamiento.

(Foto: ACN)

En los primeros meses de enfrentamiento al llamado enemigo invisible trabajé en la transportación del personal de salud del policlínico José Jacinto Milanés, pero al complejizarse la situación epidemiológica fui reubicado directamente al movimiento de personal positivo.

Confieso que un inicio sentí miedo, el coronavirus provoca una enfermedad muy peligrosa, pero con disciplina laboral y el empleo de los medios de protección como guantes y sobrebatas no me he enfermado; los días son muy largos y en ocasiones se extiende hasta la madrugada el traslado de personas, pero nunca se baja la guardia, explicó.

Lavernia García comentó que unas de las fortalezas que distingue el accionar de los transportistas de la base radica en los exigentes protocolos de desinfección de los ómnibus, luego de culminar un viaje el vehículo se somete a fumigación y limpieza con cloro y hasta la fecha no ha existido un evento de transmisión en el centro pese a tener siempre cercano al virus.

No se puede negar la complejidad y el peligro de la labor que realizamos los choferes vinculados en primera línea a la lucha en esta enorme guerra contra la pandemia, la familia conoce de ello y aunque siempre se preocupa y demanda pasar más tiempo con ella, el deber llama, agregó el residente en la céntrica calle de Medio perteneciente a la cabecera provincial.

A sus 44 años de edad, Wiliam representa parte de un amplio movimiento de transportistas, tanto del sector estatal como del no estatal, que día tras día garantizan con sus vehículos la vitalidad de un número importante de procesos que contribuyen a salvar vidas humanas, faena que él asegura continuará desde un timón enfrentando la COVID-19.

Información de ACN.



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