


Si tuviera que definir en pocas palabras lo que siente por su trabajo y profesión, de seguro que Humberto Águila Sánchez, el chofer del carro 1882 perteneciente a la Base de Ómnibus Nacionales en Sancti Spíritus, respondería: “Yo soy fans al volante”.Así se siente cuando, con grabadora en mano, lo abordamos en la propia guagua Yutong a la que define como su segunda casa, rodeado de llaves y piezas, con las manos llenas de grasa y vestido de overol cual si fuera un mecánico.Y es que a él le sobran energías, a pesar de sus 62 años de edad y de los 44 que lleva como chofer, para desarmar cualquier parte del equipo con tal de resolver la avería presentada en el menor tiempo posible.“Mi misión desde hace años está vinculada al servicio protocolar —aclara Humberto— trasladando delegaciones de primer nivel, ya sean del Partido, el Gobierno con los diputados hacia las sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular o de cualquier Ministerio para el destino que deseen. Como parte de estas labores he tenido la posibilidad de andar por casi toda Cuba, no importa si hay lluvia, frío o calor, lo esencial es llegar sin dificultad y darles seguridad a los pasajeros, la precaución es determinante en cada recorrido, esa tal vez sea la razón por la que nunca he tenido un accidente”.Natural de Jíquima de Peláez, el chofer de la Yutong al que todos respetan y admiran en la Base, disfruta ayudar a sus compañeros, incluso enseñar a los más jóvenes, los cuales casi siempre salen con él en los recorridos.“Soy tutor de juventudes, esa es otra de mis misiones, formar a los que ingresan a la agencia para enseñarles todo lo relacionado con el servicio, que no es solo la transportación, sino también el trato con el público, brindar la información que cada cliente debe conocer una vez que aborde el ómnibus, el porte y aspecto, la ética, en fin, son muchos poquitos.“Algunos dicen que soy resabioso, pero si no fuera así mi carro no estuviera en estas condiciones, a pesar de que ya cuenta con diez años de explotación desde que lo bajamos del barco en que vino. Yo vivo para esta guagua, por eso me pongo el overol y le hago los trabajos de mecánica, porque nadie como el propio chofer para conocer cada parte del equipo, cuando siento un ruido enseguida lo identifico y voy en busca de la causa, pocas veces he fallado, eso te lo puedo asegurar”.¿Estás preparando el relevo?Yo no viajo solo, siempre me acompaña algún chofer joven tratando de que aprendan de uno y para que sean la continuidad una vez que nos llegue la edad de la jubilación, dentro de tres años. ¿Entonces piensas jubilarte?Sí, yo he pasado la vida entera en las carreteras dejando atrás los problemas de la casa y el momento es de dificultades, por tanto, cuando regreso entonces mi esposa me espera para que la ayude a solucionar cualquier situación.Hace unos tres años mis hijos insistieron en que me mudara para Sancti Spíritus y finalmente lo lograron, dejando a mi natal Jíquima de Peláez, pero los tiempos son otros y en el pueblo la vida se desenvuelve de otra manera, además nos acercamos a los muchachos.¿Multioficio?Ante la falta de combustible, neumáticos, lubricantes y otras piezas nos estamos dedicando al trabajo dentro de la Base, ahora colaboro como Jefe de Operaciones y me encargo de la programación de los pocos carros que aún prestan servicios, la distribución del combustible, el acondicionamiento y rotación de los neumáticos, además de mantener los trabajos de reparación de mi propio carro.Ahora, por ejemplo, estoy adaptándole un nuevo compresor de aire acondicionado porque el que tenía se rompió, llevo días en eso y ya casi estamos a punto de terminarlo con el auxilio de un mecánico profesional, pero siempre estoy ahí.Cada día llego entre las 6:30 y 7:00 de la mañana, esa es mi rutina, las primeras horas las dedico a organizar las salidas de los carros, la distribución del combustible para cuando llegue la electricidad en los Cupet los choferes salgan a serviciarlo.Pero, de cualquier forma, nos pasamos el día en acción, ahora tratamos de mantener la técnica de la mejor manera posible para cuando la situación energética mejore, poder disponer de un parque de carros en mejores condiciones.¿Experiencias en su trayectoria laboral?Trabajamos muchas veces con José Ramón Fernández, con una comisión que encabezaba Inés María Chapman y con Samuel Rodiles Plana, el jefe de Planificación Física Nacional con el cual anduve casi toda Cuba, porque al ser este un carro de los pocos que se encargan del servicio de protocolo en la isla, siempre nos solicitaban para realizar los traslados, y en ocasiones, empatábamos una provincia con otra, uno sabía cuándo comenzaba el recorrido, pero no cuándo terminaba.Experiencias al volante son muchas, no importaba quiénes eran los pasajeros o el nivel que podían tener, para mí lo más valioso era y será siempre, garantizarles un viaje seguro, con esa máxima he desandado casi toda Cuba, incluso por sitios montañosos, como cuando nos tocó el recorrido con los integrantes de la Unión de Jóvenes Comunistas de Sancti Spíritus que escalaron el Pico Turquino.
TransportEspirituano Noticias sobre el transporte en Sancti Spíritus, Cuba y el mundo.