🚕 El transporte es mi pasión

El trinitario José Antonio Bravo Dapresa, con más de una década en Taxis Cuba, ha convertido su labor de chofer en la obra de su vida, donde sobresalen los servicios al Turismo, a la Salud Pública y el apoyo al contingente espirituano que trabajó en la recuperación eléctrica en Santiago de Cuba tras el paso del huracán Melissa

“Desde chiquito tuve vocación por el transporte”. Así define el trinitario José Antonio Bravo Dapresa el rumbo de su vida, un chofer integrado desde hace más de una década a la flota de Taxis Cuba, en Trinidad, lo mismo trasladando turistas y pacientes necesitados del servicio de hemodiálisis, que asumiendo disímiles encargos durante la pandemia de la Covid y otros trabajos en interés del país.

En medio de ese abanico de servicios del transporte, hay uno reciente que le dejó honda huella: el apoyo al contingente espirituano que trabajó en la recuperación eléctrica en Santiago de Cuba tras el paso del huracán Melissa. “Allí no era solo el chofer del taxi, hice funciones de logístico, ayudada a buscar y preparar los desayunos, las meriendas, las comidas, trabajaba a la par de los eléctricos; ver la ciudad tan destruida fue algo que nunca olvidaré”.

José Antonio Bravo se ha acostumbrado a pasar más tiempo en la carretera que en su casa, a recibir encargos especiales como mover personalidades extranjeras por distintas regiones del país; durante la pandemia trasladar una niña espirituana enferma hasta el IPK, en la capital cubana; también cuando la Covid, llevar un medicamento — traído de La Habana hasta Sancti Spíritus por vía aérea—, para un paciente grave en Santiago de Cuba.

Con 39 años, 12 de ellos en Taxis Cuba, José Antonio Bravo se inscribe como un chofer versátil, con una distintiva hoja de servicios en función del país y la sociedad; siempre dispuesto al trabajo y a no ahorrar cortesía con cuanto cliente monte en su carro. “No hago distinción, cuando entran al taxi, son mis clientes, a todos les brindo el mejor trato y respeto”.Por esa dedicación laboral y la vocación de servir desde su puesto de chofer, José Antonio Bravo Dapresa fue reconocido recientemente entre los mejores trabajadores del sector del Transporte en Sancti Spíritus. Sobrada razón para que TransportEspirituano lo contactara en uno de sus más recientes viajes al Hospital Provincial Camilo Cienfuegos, trasladando un paciente de Trinidad para el servicio de hemodiálisis.

“La vida me puso en Taxis Cuba poco a poco, empecé de chofer ayudante hasta que pasé a titular de un carro. El objeto social principal es la transportación de clientes internacionales, también de nacionales y hacemos contrato con terceros, como la Empresa Eléctrica, con la cual estuve 39 días apoyando en Santiago de Cuba la parte logística en la recuperación del huracán Melissa”.

¿Tienen los servicios a la Salud motivaciones diferentes?

Son servicios muy humanos, todos esos traslados son sensibles; cuando la Covid los choferes de Taxis Cuba tuvimos mucha ocupación, trabajando directamente en centros de aislamiento, en el traslado de altas medicas, moviendo insumos y medicamentos, respondíamos a todo lo que hiciera falta. Ya el servicio de la hemodiálisis es algo muy especial, te toca el corazón, porque es un paciente en una condición médica difícil, por eso hay que hacer ese trabajo lo mejor posible. Recogerlo en la casa, ayudarlo en la entrada al carro, también al llegar al Hospital y cuando termina, regresarlo a su casa. Es un servicio muy humano, estamos preparado para eso, sobre todo después de trabajar en la pandemia, porque la Covid nos aterrizó, nos hizo ver la vida de un modo diferente, para mí aquello fue una experiencia grande. Fui el primer taxista de Cuba contagiado con el virus, no olvido la atención y que el propio ministro del Transporte —Eduardo Rodríguez Dávila— me llamaba todos los días para saber de mi evolución.

¿Por qué te marcó tanto apoyar en la recuperación de Melissa?

Ver tanto daño fue impresionante, pero también la voluntad del personal espirituano que acompañé. Los eléctricos tienen una laboriosidad diferente, había que estar allí para verlos; ellos por el camino querían volar para llegar rápido a Santiago de Cuba y empezar a trabajar. Esa experiencia me marcó profundamente.Empezaba junto con ellos, a las cuatro de la mañana con el desayuno, después no se paraban las carreras y terminaba a las ocho de la noche; lo mío era manejar, pero al mismo ritmo de ellos; ¡cómo me iba a quedar durmiendo o ponerme a descansar y esa tropa batiéndose con aquellos daños!”.

¿Es Taxis Cuba un empleo pasajero?

Lo mío será el transporte toda la vida, me gustaba desde chiquito, de hecho no coloreaba casitas ni otras cosas, coloreaba carros, este es el mundo mío. Me reconocieron como mejor trabajador de Taxis Cuba, también en el balance anual del Transporte en la provincia, son estímulos importantes, te marcan y son el reflejo del sacrificio. Me gusta mucho mi trabajo porque el transporte es mi pasión, este es un oficio muy dinámico y le pongo total dedicación.